"El Horripilante Asesinato de la Niña Barbie; JonBenét"

"JonBenét, esa reina de la belleza infantil con el guardarropa más inadecuado…"
Dominick Dunne



JonBenét Patricia Ramsey nació en Atlanta, Georgia (Estados Unidos) el 6 de
agosto de 1990, en el Northside Hospital. Cuando apenas tenía un año de edad, su
familia se mudó a Colorado.

Su nombre era la combinación de los nombres de su padre, John Bennett Ramsey
(nacido el 7 de diciembre de 1943) y de su madre, Patricia "Patsy" Ramsey (nacida
el 29 de diciembre de 1956).

Su madre, Patricia Ramsey fue reina de belleza en su juventud, obteniendo el título de Miss West Virginia en 1977. John Ramsey era un hombre de negocios, presidente y jefe
ejecutivo de Access Graphics, una compañía de servicios informáticos. Él y su esposa tuvieron a su primogénito, Burke Ramsey, el 27 de enero de 1987.
El niño se vería relegado siempre por el brillo y la fama de su hermana menor, y
por la obvia preferencia de sus padres hacia su hija.

JonBenét nació tres años después que Burke. Era una niña blanca, rubia, de ojos
azules, muy hermosa. La familia y los amigos de los orgullosos padres siempre
aludían a su físico.


Desde que la niña era muy pequeña, John Ramsey se obsesionó con la hermosura
de su hija. Parecía una muñeca y su padre la vestía como tal. De cierta forma,
estaba enamorado de JonBenét. Su esposa veía con buenos ojos esta fijación
paterna e inclusive la fomentaba.

John Ramsey presentó a su hija en numerosos concursos de belleza. Incluso,
financió algunos certámenes donde JonBenét participó.

A lo largo de los meses, la niña iba siendo transformada en una muñeca viviente.
Los críticos de John Ramsey llegaron a afirmar que “parecía una enana”.


Salía al escenario disfrazada como una adulta, con vestidos entallados, tacones
altos, maquillaje recargado, plumas e inclusive lencería provocativa
La niña pasó su infancia en concursos de belleza. Sus padres se mostraban
orgullosos, pero también exigentes: JonBenét tenía que tomar clases particulares
con profesores que le enseñaban a caminar, a hablar, a comportarse en el
escenario.

Algunos comentarios malintencionados afirmaban que sus padres utilizaban a
JonBenét como parte de extraños juegos sexuales, practicados en la intimidad de
la recámara matrimonial, los cuáles incluían frecuentemente el bondage.

En el verano de 1994, su hermano mayor Burke golpeó a JonBenét con un palo de
golf en el rostro, supuestamente de manera accidental. El golpe fue tan fuerte
que la mejilla izquierda de la menor tuvo que ser reconstruida por un cirujano
plástico.


El 26 de diciembre de 1996, Patricia Ramsey, la madre de JonBenét, se dio cuenta
de que la niña no estaba. Encontró una carta de tres páginas en el primer piso de
su casa. En la nota se exigían $118,000.00 dólares por el rescate de la niña La nota de rescate decía textualmente: “Sr. Ramsey: ¡Escuche cuidadosamente!
Somos unos individuos que representamos a un pequeño grupo de residentes
extranjeros. Respetamos sus negocios, pero no el país donde los desarrolla.

“En este momento tenemos a su hija. Ella está sana y salva, y si usted desea que
esté viva en 1997, debe seguir nuestras instrucciones al pie de la letra. Usted
retirará $118.000 de su cuenta. $100.000 serán en billetes de $100 y los $18.000
restantes en billetes de $20.

“Asegúrese de llevar un maletín del tamaño adecuado al banco. Cuando llegue a
casa, pondrá el dinero en una bolsa de papel café. Lo llamaré mañana, entre las 8
y las 10 de la mañana, para informarle sobre la entrega del dinero.


“La entrega será exhaustiva, así que le recomiendo que descanse. Si vemos que
recoge el dinero temprano, podríamos llamarlo luego para arreglar una entrega
anticipada del maletín, liberando tempranamente a su hija.

“Si le cuenta a alguien sobre su situación, ya sea a la policía o el FBI, traerá como
consecuencia la decapitación de su hija. Si lo vemos hablando con un sabueso, ella
muere. Si alerta a las autoridades del banco, ella muere. Si el dinero está
falsificado o intervenido de cualquier modo, ella muere. Puede intentar
engañarnos, pero tenga en cuenta que nos son familiares las contramedidas y
tácticas de la aplicación de la ley.

“Usted tiene un 99% de posibilidades de matar a su hija si trata de ser más astuto
que nosotros. Siga las instrucciones y tendrá un 100% de posibilidades de tenerla
de vuelta. Usted y su familia están bajo vigilancia constante, al igual que las
autoridades.

“No intente idear un plan, John. Usted no es el único codicioso merodeando, así
que no crea que matar sea muy difícil. No nos subestime, John. Use ese buen
sentido común de ustedes los sureños. ¡Todo depende de usted, John! ¡Victoria!
S.B.T.C.”


Los padres llamaron a la policía, desobedeciendo las específicas instrucciones que
el secuestrador les había dado: no debían contactar ni a las autoridades, ni a
ningún familiar o amigo. La nota también sugería que la recolección del dinero
sería monitoreada por el criminal y que JonBenét estaría de vuelta en casa tan
pronto le dieran el monto solicitado.

Ese mismo día, una detective de la policía de Boulder, Linda Arndt, le pidió a Fleet
White, un amigo de los Ramsey, que llevara a John Ramsey junto con él y que
buscaran en la casa “algo inusual”. El padre de la niña, junto a dos amigos,
comenzó la búsqueda en el sótano

Allí existía una pequeña ventana que daba al jardín; estaba roto el cristal. Tiempo
después, se especularía acerca de la posibilidad de que alguien hubiera podido
introducirse por allí.

Ocho horas después de la supuesta desaparición de la pequeña, encontraron el
cuerpo de JonBenét Ramsey en la bodega de vinos, cubierto por una sábana
blanca.
El cadáver presentaba una ligadura blanca y de material sintético, una soga o cuerda, atada alrededor de su cuello, y otra pieza flojamente anudada a su
muñeca derecha, sobre la manga de su camiseta. 
La cuerda alrededor de su cuello estaba enrollada en una barra de madera de diez
centímetros, con la palabra “Korea” impresa en ella con tinta dorada. Un
fragmento de otra palabra en la barra de madera era ilegible.


La barra de madera estaba quebrada irregularmente en ambos lados, y estaba
cubierta con diversos colores de pintura y posiblemente barniz. La policía supuso
que la barra fue usada para apretar la cuerda alrededor del cuello de la niña.
Algunos de sus cabellos estaban entrelazados con la soga del cuello.

JonBenét estaba acostada de espaldas en el piso, cubierta por la sábana y con una
sudadera del equipo de hockey Colorado Avalanch. Vestía una camiseta blanca de
manga larga sin cuello, con una estrella plateada al centro decorada con
lentejuelas. Además llevaba ropa interior blanca, y se encontraron manchas rojas
y de orina en sus pantaletas.

Su boca estaba cubierta de tela adhesiva. Su cabeza estaba girada hacia la
derecha y sus brazos estaban extendidos sobre su cabeza. El dibujo de un corazón
hecho con tinta roja estaba en la palma de su mano izquierda, y una cruz dorada colgaba de su cuello. También llevaba un anillo en la mano derecha y un brazalete
de identificación estampado con la frase “JonBenet 12‐25‐96”; es decir, la fecha
de ese mismo día, la fecha de su asesinato.


John Ramsey tomó el cadáver de su hija y lo llevó al primer piso de la casa, lo que
las autoridades interpretarían como un acto para enturbiar futuras
investigaciones. Pese a que se trataba de la escena de un crimen, esa noche la
policía permitió que el cadáver de la niña fuera movido de su lugar.
Otros elementos se encontraron en el lugar. En la escena del crimen se encontró
la huella de un zapato junto al cadáver y en el pomo de la puerta, la huella de una
mano que nunca se identificó.

En la recámara de la niña hallaron un oso de peluche vestido de Santa Claus.
Nadie supo jamás de dónde había salido, ni quién lo había puesto allí. El oso, el
corazón dibujado con tinta roja y la pulsera que el asesino había llevado para
ponérsela a su víctima y señalar la fecha de su ejecución, perturbaron a los
investigadores.

Los resultados de la autopsia revelaron que JonBenét había sido asesinada por
estrangulamiento y también había sufrido una fractura de cráneo. Su boca estaba
tapada con cinta adhesiva. Un garrote, confeccionado con una correa de nailon y
el mango de una brocha, fue utilizado para estrangularla.

Su cabeza se dañó al recibir severos traumas. Según algunos peritos, las manchas
en su ropa interior demostraban que había sido abusada sexualmente. La causa
de muerte oficial fue asfixia por estrangulamiento, asociado con traumatismo
cráneo encefálico.

El agresor dejó residuos de saliva en la ropa interior de JonBenét, por lo que se
averiguó que el ADN del asesino pertenecía a un varón blanco, pero nunca encajó
con el de algún sospechoso. Los exámenes también evidenciaron que la niña
había comido piña pocas horas antes de su muerte, momento en el cual su madre
alegó haber estado ausente

Desde el comienzo de la investigación, llamó la atención de las autoridades la
actitud defensiva que habían adoptado los padres de JonBenét. También
consideraron extraña la contratación de dos abogados criminalistas, un
investigador privado y una publirrelacionista.

Luego del asesinato, su hermano Burke pasaba todo el día llorando y mirando un
vídeo donde aparecía JonBenét en uno de sus tantos concursos de belleza.

Pese a todo el chico, quien siempre había vivido a la sombra de su famosa
hermana, fue considerado un sospechoso. Esto a raíz del resentimiento que el
niño siempre sintió.

Aunque la familia aseguró que ambos chicos tenían una buena relación, el
episodio del palo de golf aún estaba presente. Trece días después de la muerte de
su hermana, Burke le dijo a su psicóloga, Suzanne Bernhard: “Ahora estoy
recuperando mi vida”.

John y Patsy Ramsey nunca pudieron liberarse de la condena social que los
medios de información se encargaron de difundir. Siempre fueron considerados
como los asesinos de su propia hija. La revista Vanity Fair aseguró que la niña
había fallecido mientras sus padres practicaban junto a ella un juego sexual que se
escapó de control.


Una hipótesis similar planteó el médico forense y escritor Cyril Wecht en la
edición del 12 de enero de 1997 del tabloide Globe, que causó controversia,
además, por exhibir las crudas fotografías del reporte policial del caso.

En 2003, los Tribunales consideraron que las pruebas halladas en la escena del
crimen no eran suficientes para culpar a sus familiares, resultando éstos
exonerados. Asimismo, las pruebas de ADN practicadas posteriormente
descartaron a todos los miembros de la familia como autores del homicidio

El 24 de junio de 2006, Patsy Ramsey murió a causa de cáncer en los ovarios. No
vivió lo suficiente como para enterarse de que, a principios de agosto de 2006, un
experto del FBI concluyó que el perfil del autor de la carta de rescate encajaba con
el de ella.


Según el especialista, la carta fue escrita para confundir las verdaderas razones
por las cuales murió la menor. También añadió que la frase "los dos señores que
guardan a su hija" tenía un toque femenino y que la oración "no intente idear un
plan, John" denotaba que el autor conocía muy bien a John Ramsey, tanto como
para saber qué es lo que podría molestarlo.
Apenas unos días después, el 16 de agosto de 2006, el caso volvió a ser noticia al
detenerse a John Mark Karr en Bangkok, Tailandia. Karr era un profesor
estadounidense desempleado de cuarenta y un años.

Primero, la policía obtuvo la información de que Karr se había adjudicado la culpa
a través de un intercambio de correos electrónicos con el periodista Michael
Tracey. El sujeto confesó haber sido el autor del crimen, agregando que la muerte
de la niña "fue accidental". Aparentemente, el hombre estaba obsesionado con la
menor e incluso pretendía escribir un libro sobre el caso.

Sin embargo, el 28 de agosto del mismo año, las pruebas de ADN confirmaron que
Karr no era el asesino, ya que sus muestras no tenían relación con las presentes
en el cadáver de JonBenét.
Siempre llamó la atención de las autoridades la insistencia con que el sujeto se
atribuía la responsabilidad del asesinato y algunas contradicciones en su discurso,
como cuando aseguró que el día del homicidio, él había ido a buscar a la niña al
colegio, el High Peaks Elementary School, siendo que en ese entonces no había
clases.

Además, Karr estaba con su familia en Atlanta (Georgia) cuando se cometió el
crimen. No se le presentaron cargos por la muerte de JonBenét, pero quedó
arrestado debido a algunas pruebas que lo vinculaban con la distribución de
pornografía infantil.

JonBenét fue sepultada en el Saint James Episcopal Cemetery en Marietta,
Georgia, al lado de la tumba de su madre. Su caso nunca fue resuelto y su nombre
se asoció siempre a uno de los más famosos infanticidios del siglo XX.


Y tú, ¿Quien crees que fue el responsable? ....

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